Una necesidad de redención.
Cuando exista duda en tu mente, cambiando lo correcto en incorrecto.
Déjala pasar.
Cuando sientas fuego en tu corazón, no te alarmes.
Déjalo crecer más grande que el sol.
Cuando se queme tu corazón y creas que explotará, guarda las lagrimas.
No hay nada que temer.
Cuando exista una furia interminable en tu corazón, déjala pasar.
Cuando te conviertas en el villano de tu propia historia, se hace claro que por veces las mejores intenciones son en realidad una necesidad de redención.
¿Estarías de acuerdo?
Advertisement