Las verdades siempre sobran.
Tu congénita habilidad de convertir una brisa en un huracán.
¿Disfrutaste el paseo?
El inicio del fin, aquel ‘I miss you, baby’.
Creías tener la coartada perfecta.
Porque nadie encuentra tan fácil a alguien nuevo si antes no se estuvo buscando.
El tiempo ha venido a darme la razón.
Por ahora, algún otro ocupará la idea de ese alguien en tu vida.
Mientras ese alguien, el que crees verdadero, regresa.
Quizá me detestas por decirte mentiras, y más aún por esconderte verdades.
Quizá te detesto por revolver la verdad y llenarla de calumnias.
¡Adelante!, lanza un nuevo golpe.
Roba una nueva frase.
No es mi culpa si mis palabras por verdaderas, te lastiman.
Tú, ¿nunca sentiste como se te agotaban las patrañas?
El dolor es veneno, baby.